Maní

En la literatura tradicional, en general se resaltan las cualidades nutritivas del maní. Esta exposición tiene que ver con la alimentación desde el punto de vista antroposófico, que es diferente tanto al punto de vista tradicional, como a los puntos de vista así llamados alternativos, ya que en él se consideran no solo los componentes, sino las fuerzas que contienen los alimentos y cómo estas pueden afectar al desarrollo integral del ser humano.

El maní pertenece a la familia de las leguminosas, pero por tener gran cantidad de grasa, se acerca a las semillas oleaginosas.

Quiero decir por qué NO recomiendo el consumo del maní:

1- Pertenece a las leguminosas, que son plantas que esconden su fruto de la luz y en general, éste tiende a caer hacia la gravedad. Éstas son las fuerzas que se encuentran en este tipo de frutos: oscuridad y caída hacia la gravedad terrena. Además se agrega el hecho de que la planta emite brotes que se entierran en la tierra y ahí aparecen los frutos, es decir en la tierra. El fruto ha caído tanto a las fuerzas terrenales que incluso se entierra. En alemán se llama Erdnuss, es decir nuez de tierra.

2- Si bien el maní contiene en gran medida aceites grasos insaturados, estos son en general aceites omega 9. Se sabe que lo que le falta a nuestra nutrición occidental es más aceite omega 3 que lo que estamos recibiendo mayormente: el omega 9. Por otro lado el maní se suele comer siempre tostado. En el maní crudo y mal depositado, puede desarrollarse un hongo (aspergillus), que puede generar aflatoxinas (que es un cancerígeno hepático) y cuándo se tuesta el maní,  los ácidos grasos insaturados se convierten en ácidos grasos saturados, lo que no es saludable cuando predominan. 

El maní crudo tiene un sabor muy malo, para “disfrutarlo”, hay tostarlo.

El maní que se consume habitualmente siempre está tostado, incluso el maní con cáscara, es maní que ha

estado horneado.

3- El maní contiene ácido erúcico, que es un ácido que ha mostrado efectos tóxicos en las fibras cardiacas.

Por todo esto, y no porque los niños se atraganten con el maní, o porque un porcentaje no despreciable de personas presenten reacciones alérgicas severas al maní, es que sugiero no consumirlo. Mucho menos como mantequilla de mani. La mantequilla  de maní se hace con maní tostado, por lo tanto no es nada, nada saludable.

 

Bibliografía

Wolff O. Was essen wir eigentlich? 1996, Freies Geistesleben, Alemania.

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4711439/